miércoles, 30 de octubre de 2013

El bye bye y la casa nueva

Decirle a doña Celia que me iba a mudar fue muy difícil, no sabía cómo ni dónde, entonces decidí darle una alerta y le dejé una nota en la nevera que decía algo como “usted es una personas muy especial, muchas gracias por todo pero no quiero incomodarla más y me voy a mudar”.Esa noche cuando regresé le dije que el mayor inconveniente era la distancia entre el trabajo y la casa porque todos los días pasaba 1 hora en cada recorrido. Ella lo entendió muy bien y hasta me ayudó a mudar para la casa de los chicos. Después de haberle quemado el microondas y dañado el exprimidor de limones en una de mis estupideces, doña Celia todavia me regala cosas, me invita a almorzar y me sigue tratando como a una hija.

La imagen les muestra lo que le hice al pobre aparato: metí un waffle al microondas 3 minutos y me fui a vestir... cuando volví todo olia a quemado porque no leí las instrucciones y el maldito waffle no era para microondas sino para horno!


En fin, ahora llevo un mes en la nueva casa y estoy muy contenta. El gasto de la nevera, el fogón, las ollas y esas cosas me dejó sin un centavo en mi segundo mes, pero definitivamente valió la pena porque ahora cocino un montón (mi nuevo hobby) y ya no voy a tener que pagar casi nada por vivienda. Un dato irrelevante es que el fogón y la nevera son usados, lo que me ahorró muuucha plata; el problema es que son viejos entonces toca prender el fogón con fósforos y abrir la nevera con cuidado porque la puerta del congelador está quebrada. Esto de ser practicante y no tener plata es duro!

Hace poco me invitaron a dar una conferencia en español sobre Colombia, mi cultura, la comida, la gente y quedé muy feliz porque dejé una muy buena imagen y las personas terminaron haciéndome mil preguntas y con muchas ganas de ir a conocer. Lo que más me impresionó es la cantidad de fans que tiene Shakira aquí, sabiendo que en Col. Ni nos gusta.
Las cosas han cambiado demasiado desde mi último post: mi “jefe” es un poquito (bien poco) más amable, el chico con el que trabajo ahora medio me comenta lo que hace, voy al trabajo en bici, hago almuerzo para llevar y la parte amorosa está muy bien…. Ahora tengo dizque novio. Níco es bastante amable, me trata como a una princesa, me quiere, me apoya y me soporta. Me estoy tomando las cosas con calma porque no tengo idea que va a ser de mi vida luego de terminar mi práctica en Febrero, será que me voy a quedar aquí??

He tenido un par de crisis existenciales las últimas semanas, me siento como un culo literalmente. Esto de no hablar portugués ni de escribirlo perfectamente me está complicando mucho el trabajo: siempre tengo que pedir ayuda, que alguien revise mis textos, hablar aquí y allá, y nunca nadie tiene tiempo. Detesto depender de otras personas y aquí tengo que hacerlo todo el tiempo! Se supone que vine a aprender, pero hasta ahora creo que no lo he hecho mucho…creo que en el trabajo todos piensan que no sé nada porque todo el dia me la paso en Fb, pero qué hace uno cuando no encuentra nada para hacer??

Me despido desde el muy improvisado sofá de mi nueva casa, un colchón blanco y manchado que al menos sirve para no sentarme en el piso frio.


Comenten algo, si? J

miércoles, 2 de octubre de 2013

QUEJAS INÚTILES

Hoy estoy mamada, aburrida, cansada de este puto país. No sé porque todos me decian que Brasil era lo máximo, llevo casi 2 meses aqui y todavia no termina de gustarme.

Mi jefe es un hijo de su p*** madre, nunca responde mis correos, ignora lo que le pregunto y piensa que siempre tiene la maldita razón en todo. Odio sentirme inútil.

El tipo con el que trabajo (en equipo) se las quiere dar de sabelotodo y siempre llega donde el jefe a mostrarle todas sus super ideas sin contarme nada, entonces yo no tengo palabra alguna y mi jefe me pregunta porque no hablo.

Estoy cansada de Nícolas poniendo problema por todo lo que hago o dejo de hacer; cansada de sus celos obsesivos y su preguntadera.

Puta vida, extrano mi casa, mi cama, a mi mamá. Extrano mi vida en gringolandia tirada en el sofá viendo a mis ninos jugar. Extrano tener una vida normal, con amigos y familia siempre alrededor. Extrano las arepas con queso, no quiero más comer pan brasilero.

Lo siento, hoy no es un buen día.