Las vacaciones de
diciembre iban llegando y yo no tenia idea que iba a hacer esas 2 semanas.
Busqué gente, amigos, conocidos, extraños pero nada pasaba, todos iban para
otras ciudades o ya tenían planes. Los del trabajo me decían (como por cumplir)
que pasara navidad con alguno, pero quedarme en este pueblo cagado no me
llamaba la atención. De un momento a otro apareció un amigo, un chico
Colombiano que vive en Sao Paulo y con el que había hablado varias veces solo
por Facebook.
Esa semana se fue rápido,
de ahí nos fuimos a curitiba, una ciudad que con una arquitectura hermosa. Solo
estuvimos 3 dias allá y en una de esas noches los convencí de ir de rumba a un
bar gay, eran 5 hombres y yo…. Ninguno de ellos homosexual jajaja. No se
imaginan la escena, todos entraron como con miedo, pero 20 minutos después
estaban buscando lesbianas. Fue mi primera vez en un sitio de esos, me gustó y
lo repetiría, pero en mi mente quedaron muchas escenas un poco subidas de tono
para lo que estoy acostumbrada a ver…. Eran hombres con hombres, mujeres con
mujeres y del mismo modo en el sentido contrario!!!
Después nos fuimos para
Porto Alegre, donde mi amigo tenia otro amigo que nos dejó quedar en su casa
por una semana. De la ciudad no conocimos casi nada porque en esas fechas TODO
estaba cerrado… un día madrugamos al jardín botánico y después de mas de media
hora caminando nos encontramos con un cartel que decía: “estamos en vacaciones”,
que rabia nos dio. El calor en esa ciudad era absolutamente impresionante, 38
grados o mas, un sol picante y llena de mosquitos. Dormir era misión imposible,
no me podía tapar con nada porque me asaba, los zancudos me pasaban cada
segundo y medio por el oído y además no tenía repelente. Fue muy difícil, el
calor agotaba mucho.
Conocí mucha gente en ese
viaje, mucho argentinos lindos, me besé un par de chicos, bailé demasiado, me
quemé la piel hasta quedar rojo camarón, comí y bebí en exceso… en fin, fueron
unos muy buenos días de tranquilidad y relajo…. Además de ser vacaciones pagas!
Ujuuu!
Volví a trabajar y no quería
hacer nada. Ahora me aburre en exceso lo que hago, o mejor lo que no hago porque
me la paso en Fb todo el día. Me pagan para estar sentada pretendiendo que
trabajo, creo.
Y bueno, como esto ya casi
se acaba tengo que pensar que carajos voy a hacer con mi vida, entonces quiero:
trabajar como Comunicadora, en cualquier lugar del mundo menos en mi ciudad y
donde lo que tenga que hacer sea en español para no depender de nadie. Ahora,
cómo lo voy a conseguir? No tengo ni idea, acepto sugerencias porque que
desubique tan horrible. Ya me frustré, lloré, tuve rabia conmigo misma,
impotencia, ganas de volver a mi casa…. Lo único que me falta es relajarme.
Historia inaportante: en Gringolandia
aprendí a comer brócoli y ahora lo amo. En Brasil, y a mis 23 años, aprendí que
todo sabe mejor con cebolla y ajo. Mi mamá dice que eso es madurar, yo digo que
el hambre puede con todo.
Saludos desde la cocina,
escribiendo mientras espero que estén los frijoles para el almuerzo de mañana.
Vivir solo no es fácil, ven?