miércoles, 22 de enero de 2014

Así fue diciembre

Las vacaciones de diciembre iban llegando y yo no tenia idea que iba a hacer esas 2 semanas. Busqué gente, amigos, conocidos, extraños pero nada pasaba, todos iban para otras ciudades o ya tenían planes. Los del trabajo me decían (como por cumplir) que pasara navidad con alguno, pero quedarme en este pueblo cagado no me llamaba la atención. De un momento a otro apareció un amigo, un chico Colombiano que vive en Sao Paulo y con el que había hablado varias veces solo por Facebook.

Nos entendimos muy bien, es de mi misma ciudad, así que empecé a cuadrar con el un viaje para la semana del 24, pero los planes se alargaron y terminamos paseando por 20 dias!!! Fue una locura de viaje, nos fuimos sin muchos planes, ropa ni plata y pasamos lo máximo! La primera semana estuvimos en Florianópolis, una playa de Brasil. Me enamoré de ese lugar, es un paraíso al que todos deberían ir algún día de su vida. Lo mejor de allá fue que hice sandboard que es como snowboard pero en la arena (ahí les dejo una foto), quiero mucho volver a esa playa algún día.

Esa semana se fue rápido, de ahí nos fuimos a curitiba, una ciudad que con una arquitectura hermosa. Solo estuvimos 3 dias allá y en una de esas noches los convencí de ir de rumba a un bar gay, eran 5 hombres y yo…. Ninguno de ellos homosexual jajaja. No se imaginan la escena, todos entraron como con miedo, pero 20 minutos después estaban buscando lesbianas. Fue mi primera vez en un sitio de esos, me gustó y lo repetiría, pero en mi mente quedaron muchas escenas un poco subidas de tono para lo que estoy acostumbrada a ver…. Eran hombres con hombres, mujeres con mujeres y del mismo modo en el sentido contrario!!!

Después nos fuimos para Porto Alegre, donde mi amigo tenia otro amigo que nos dejó quedar en su casa por una semana. De la ciudad no conocimos casi nada porque en esas fechas TODO estaba cerrado… un día madrugamos al jardín botánico y después de mas de media hora caminando nos encontramos con un cartel que decía: “estamos en vacaciones”, que rabia nos dio. El calor en esa ciudad era absolutamente impresionante, 38 grados o mas, un sol picante y llena de mosquitos. Dormir era misión imposible, no me podía tapar con nada porque me asaba, los zancudos me pasaban cada segundo y medio por el oído y además no tenía repelente. Fue muy difícil, el calor agotaba mucho.

Conocí mucha gente en ese viaje, mucho argentinos lindos, me besé un par de chicos, bailé demasiado, me quemé la piel hasta quedar rojo camarón, comí y bebí en exceso… en fin, fueron unos muy buenos días de tranquilidad y relajo…. Además de ser vacaciones pagas! Ujuuu!
Volví a trabajar y no quería hacer nada. Ahora me aburre en exceso lo que hago, o mejor lo que no hago porque me la paso en Fb todo el día. Me pagan para estar sentada pretendiendo que trabajo, creo.

Y bueno, como esto ya casi se acaba tengo que pensar que carajos voy a hacer con mi vida, entonces quiero: trabajar como Comunicadora, en cualquier lugar del mundo menos en mi ciudad y donde lo que tenga que hacer sea en español para no depender de nadie. Ahora, cómo lo voy a conseguir? No tengo ni idea, acepto sugerencias porque que desubique tan horrible. Ya me frustré, lloré, tuve rabia conmigo misma, impotencia, ganas de volver a mi casa…. Lo único que me falta es relajarme.

Historia inaportante: en Gringolandia aprendí a comer brócoli y ahora lo amo. En Brasil, y a mis 23 años, aprendí que todo sabe mejor con cebolla y ajo. Mi mamá dice que eso es madurar, yo digo que el hambre puede con todo.


Saludos desde la cocina, escribiendo mientras espero que estén los frijoles para el almuerzo de mañana. Vivir solo no es fácil, ven?